Frente a la playa de Llafranc, el Hotel Terramar es uno de esos alojamientos donde todo gira alrededor del mar: la arena a pocos pasos, el paseo marítimo justo delante y el ambiente tranquilo de uno de los rincones más agradables del Baix Empordà. Su ubicación permite disfrutar de la playa en cualquier momento del día y salir a cenar o pasear sin necesidad de coche.
Este hotel de estilo mediterráneo ofrece habitaciones cómodas y luminosas, muchas de ellas con vistas al mar y balcón, ideales para despertarse con el sonido de las olas. Su ambiente familiar y cercano lo convierte en una opción muy agradable tanto para parejas como para estancias relajadas junto al mar.
En el propio hotel, el restaurante propone una cocina basada en la dieta mediterránea, con productos frescos, de proximidad y de temporada, destacando la propuesta “Terra y Mar” del chef, acompañada de vinos con denominación de origen Empordà. Además, cuenta con mini gym y zona bike, perfecta para quienes recorren la Costa Brava en bicicleta.
Su ubicación también permite acceder fácilmente a uno de los tramos más bonitos del Camino de Ronda, entre Llafranc y Calella de Palafrugell, así como a calas de aguas cristalinas y otros pueblos con encanto de la zona. Por su situación frente al mar y su ambiente acogedor, es uno de los hoteles en la Costa Brava más prácticos para disfrutar de playa, gastronomía y tranquilidad.
Descubre Llafranc
Llafranc o Llafranch, es un pintoresco pueblo marinero de Palafrugell, situado en el corazón de la Costa Brava. La playa de Llafranc, la más extensa del municipio, forma una hermosa bahía de aguas cristalinas, ideal para el baño y los deportes acuáticos. Junto a su puerto deportivo, se pueden practicar diversas actividades náuticas y disfrutar de la auténtica gastronomía local en sus restaurantes y hoteles frente al mar.
Uno de los tramos más bonitos del camino de Ronda de la Costa Brava recorre su litoral, conectando Llafranc con Calella de Palafrugell y Tamariu. Este sendero permite caminar de un pueblo a otro mientras se disfrutan las espectaculares vistas del paisaje mediterráneo y el acceso a pequeñas calas escondidas.
En la parte alta de Llafranc se encuentra el Faro de San Sebastián, con más de 150 años de historia y uno de los miradores más impresionantes de la Costa Brava. Muy cerca se ubica el yacimiento ibérico de San Sebastián de la Guardia, que conserva vestigios del pasado antiguo de la región.