Sant Feliu de Boada
Sant Feliu de Boada, en la comarca del Baix Empordà, Girona, es uno de los pequeños pueblos medievales con más encanto y menos conocidos de la Costa Brava. Integrado en el municipio de Palau-sator, conserva un ambiente rural auténtico, con calles de piedra y la iglesia gótica de Sant Feliu, que aún mantiene restos de su antigua fortificación. Durante el verano, los campos de girasoles y el paisaje del Empordà realzan todavía más la belleza de este rincón.
Su privilegiada ubicación permite descubrir algunos de los pueblos medievales más bonitos de Catalunya, como Pals, Peratallada, Monells o Ullastret, además de visitar las ruinas de Empúries o el Teatro-Museo Dalí de Figueres. La zona es perfecta para practicar senderismo, cicloturismo, rutas a caballo o disfrutar de vuelos en globo sobre el Empordà.
Sant Feliu de Boada destaca también por su excelente oferta gastronómica y por tener algunos de los hoteles de la Costa Brava con más encanto, rodeados de naturaleza y ubicados en antiguas masías, ideales para disfrutar de una escapada de relax muy cerca de las playas y calas de la Costa Brava.























